FUE NOTICIA 2010

Crónica D&B Awards

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Sergio Vélez nos cuenta desde Birmingham

 

El día se presentaba bastante inestable conforme al tiempo. Como todo el mundo que haya visitado Inglaterra y gran parte de Reino Unido sabrá que el tiempo es tan inestable como variable en un par de minutos. Bueno, pues nuestro día comenzó así, con sol, con lluvia, con nubes y claros y sobre todo con un ambiente contenido en la ciudad de Drum and Bass.

Conforme fuimos recorriendo la ciudad en los días precedentes, nos dimos cuenta que apenas se veían carteles por las calles. Al igual que puede ocurrir aquí en España, los festivales suelen anunciarse por mil y una paredes pero en Birmingham la realidad era otra. Nos dimos cuenta de que si que estaba anunciada la gran cita de los premios del Drum and Bass anual, pero solamente en sitios especializados y en localizaciones concretas que hacían pararse para observar que había allí.

La noche anterior, Alvaro y yo nos acercamos a inspeccionar la zona donde estaba localizada la entrega de premios y el festival. Nos pareció bastante sorprendente la localización ya que se encontraba a 1 calle paralela a donde nos hospedábamos, así que no nos pareció complicado el encontrar el sitio.

El recinto superó todas nuestras expectativas incluso la noche anterior del festival, ya que era una zona industrial donde se unían varios edificios y varias zonas con tiendas en sus interiores. Tenía un tono bastante industrial, como toda la ciudad, a la vez que le daba una gran sensación de grandeza, ya que sus edificios eran realmente altos.

 

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Volviendo a momentos antes de ir al la entrega de premios, llegó hasta mis oídos (tumbado en la cama de mi habitación) un ritmo que me resultaba familiar. A los pocos segundos de silencio, la puerta comenzó a vibrar de una manera sobrecogedora, levantándome de la cama sobresaltado. Mientras recorría la sala de estar, Alvaro bajó las escaleras también sobresaltado diciéndonos que ocurría. Al salir a la calle pudimos escuchar una barrera de graves que recorría toda la callle sobrecogiendo nuestros oídos. No nos lo podíamos creer, eran las pruebas de sonido y estaban todos los cristales de la calle vibrando, notábamos los graves y subgraves en nuestro pecho como si estuviéramos delante del muro de sonido. Era increible. Ni en muchos festivales que haya podido pisar había podido experimentar esa sensación.

Nos apresuramos rápidamente a vestirnos y prepararnos para el festival. No recorrimos ni 300 metros al salir del portal de nuestras habitaciones y ya vimos la fila, larga fila que nos bajó un poco la moral en primera instancia. Habíamos previsto que algo así ocurría pero como bien sabemos, la moral española de “bahhh que da lo mismo” pudo con nosotros. Mientras esperábamos la gente nos preguntaba de donde éramos y saltaba a la vista que eran preguntas irónicas ya que al comentarles por encima con nuestro poco y rápido ingles se daban cuenta a la perfección de donde éramos. La fila fue marchando más rápido de lo que nosotros creíamos. La organización, al contrario que en otras vivencias, eran muy serios pero a la vez cordiales y organizados. Al entrar en la calle principal nos dimos cuenta de la cantidad de espacios que había para recorrer y nos dispusimos a ello.

Eran las 8 y media. El festival había empezado según un horario inglés, puntual y preciso, a las 8 y ya todo estaba en marcha. La gente comenzaba a entrar en grandes grupos y nosotros nos dispusimos a ver todos los espacios antes que todo el grueso de la gente entrara. La sala principal, donde se dieron los premios, estaba comunicada con otra sala, más al aire libre, pero a su vez tapada con una carpa transparente que hacía a su vez de ventilación, ya que la sala principal era un hervidero.

Seguimos recorriendo zonas donde había estilos musicales variados, desde old school breaks, primeras vertientes del jungle hasta punk en algunos momentos. Mucha variedad. Me pareció muy curioso como dentro de una zona comercial estaba todo integrado de una manera que no denotaba que hubiera allí una zona comercial, todo lo contrario, tuve que pararme un momento para ver que allí, un día normal, había tiendas. Claramente no estaban abiertas.Continuamos dando vueltas y mirando hasta que decidimos entrar en la sala principal. El aforo ya se notaba bastante completo pero aún seguía entrando gente. Entre cerveza y cerveza en la barra nos colocamos cerca del escenario para poder ver todo bien.

Algo que cabe destacar, es la GRAN MURALLA de sonido que había. Era una sala de unos 700 a 800 metros cuadrados y la verdad que colocar 96.000 vatios de sonido Valve Sound de Mr. Dilinja fue apoteósico. No había escuchado tal cantidad de sonido en mi vida y de una manera tan clara y precisa. También tengo que decir que al ser por aquellos lugares una costumbre, no compartida por mí, el echo de dar tanto protagonismo al Mc, hacía que muchas canciones pasaran desapercividas por debajo de la voz del Mc. De todos modos me pareció el sonido algo digno de experimentar para cualquier persona que le guste escuchar música. Aunque la próxima vez que experimente algo así me llevaré unos tapones.

 

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A mitad de noche, y justo después de que Andy C terminar de pinchar, 2 personajes simulando 2 oscars aparecieron para colocarse a ambos lados del escenario. Comenzó la entrega de premios con todas sus presentaciones y como presentador la voz de la conocida BBC Radio One. Fueron pasando los respectivos ganadores recogiendo sus premios hasta que se dio el premio al mejor dj, el cual fue Andy C.

Después de los premios y ya cuando comenzó Favio a pinchar, hicimos una escapada fuera porque la verdad ya eran casi las 2 y yo andaba algo cansado de estar de pie, haciendo fotos, grabando videos y de que la gran selección inglesa de locos por el jum up estuviera empujándonos sin razón alguna.

Conforme la sensación de liberación fue aumentando después de salir de la sala, nos dispusimos a ir a la otra sala, más pequeña y alargada, pero no por ello con menor ambiente y potencia sonora. Al contrario, fue como un revulsivo a tanto calor y allí nos quedamos. Estuvimos durante mucho tiempo ahí hasta que vimos a Goldie con un Mc de cuyo nombre no recuerdo cual era. No me decepcionó, tampoco fue un gran revulsivo a la noche, pero no decepcionó. 2 o 3 temas que puso fueron de apuntárselos para ver si era posible conseguirlos. Después de pasar un largo rato escuchándolo, decidimos poner punto y final a la fiesta no sin antes dar una última vuelta por las zonas viendo que el ambiente era brutal, pero nuestros huesos estaban ya mellados por la gran cantidad de horas de pie y sin parar de bailar. Nos dirigimos a la salida y dimos por finalizada por este año nuestra andadura por el Drum and Bass Awards 2010 no sin antes prometer que si todo continua igual, posiblemente el año que viene repetiremos, y esta vez con Andrei por delante.

Sergio Vélez

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